viernes 17 de febrero de 2012

De limpieza


El otro día estuvimos haciendo limpieza en la habitación de Cristina. Teníamos que hacer sitio y decidimos tirar juguetes y otras cosas que ya no usa. Tiene un baúl -bastante estropeado- lleno de muñecos, coches, etc.

Yo era partidario de coger el baúl  -con juguetes incluidos- y tirarlo directamente a la basura. Afortunadamente mi mujer tenía otros planes que consistían en mirar juguete por juguete y decidir cuál debía quedarse y cuál debíamos donar.

Fueron desfilando por nuestros ojos todos los objetos. Unos los retirábamos pero otros se quedaban.

Como los Teletubbies atados a una cuerda y que colgados de un palo los llevaba Cristina al cole. Gracias a ellos conseguíamos evitar algunas de sus rabietas.
O un ratoncito de trapo manoseado, mordido y estrangulado infinidad de veces que ha  conseguido no abandonarnos.

Unas personas adultas como nosotros  ¿cómo pueden tener sentimientos de piedad por estos viejos, inservibles e incluso horribles objetos?  Quizás porque aunque en ocasiones fueron duros tiempos no por ello fueron malos y consiguen traernos buenos recuerdos.

viernes 10 de febrero de 2012

No siempre se acierta

Cuando a Cristina se le propone hacer algo que no le gusta o no le interesa en ese momento su respuesta suele ser: "¡NO!" Pronunciado de forma tajante.

Suele emplear el mismo tono de voz en su negativa, pero sin embargo esta respuesta puede tener varios matices, yo al menos he descubierto tres aunque puede haber algún otro.

Cuando Cristina responde "¡NO!" puede querer estar diciendo:
  1. No me apetece mucho hacerlo pero sí que lo voy a hacer y además ahora mismo.
  2. Ahora estoy ocupada aunque si esperas a que acabe lo que tengo entre manos  lo haré.
  3. De ningún modo voy a hacer lo que me pides ni ahora ni nunca.
El interlocutor -yo en muchos casos- deberá decidir el nivel de exigencia de su petición intentando averiguar qué respuesta ha querido indicar con su "¡NO!" Será muy fácil descubrir que su respuesta es de tipo 1 porque reaccionará  de inmediato haciendo lo que se le pide.

Pero si no hay reacción por su parte, ¿qué hacer? Puede que una mal planteamiento del interlocutor -yo en muchos casos- convierta una respuesta tipo 2 en una respuesta tipo 3. O que piense por equivocación que una respuesta tipo 2 es del tipo 3 y pensar que es mejor no intentar convencerla.

Naturalmente no siempre se acierta. Espero que con el tiempo Cristina se dé a conocer mejor y nosotros lo sepamos captar.

viernes 3 de febrero de 2012

Inclusión e igualdad de oportunidades

La PLATAFORMA NACIONAL POR LA INCLUSIÓN E IGUALDAD DE OPORTUNIDADES DE LAS PERSONAS CON TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA, ha lanzado  una campaña por la Inclusión Digna de las personas con TEA, a la que cualquiera se puede adherir con su firma.

Esta es la presentación de la campaña:

"1 de cada 150 niños españoles está diagnosticado dentro del espectro autista.
Porque todos los días vivimos la falta de respuestas por las distintas administraciones y servicios implicados (sanidad, servicios sociales, educación, empleo), porque exigimos que los Derechos Humanos sean una realidad en la vida de nuestros hijos, porque creemos que la inclusión sin medios ni formación no es igualdad es discriminación, porque no podemos cerrar los ojos ante una realidad apabullante, por todo esto y más, queremos que quienes nos representan: CERMI, CONFEDERACIÓN AUTISMO ESPAÑA, FESPAU, FEAPS nos representen a todos e insten a las distintas administraciones a tomar medidas contundentes para solucionar estos problemas.
Por todo esto y más te pedimos tu firma y la de tus familiares y amigos, y que envies la carta. Al firmar la carta, preparada para enviar a FEAPS, CONFEDERACION, FESPAU y CERMI, ya estás realizando de forma autómatica el envío. 
Gracias por participar, como siempre decimos, juntos sí que PO-DE-MOS."


Para unirse a esta campaña, basta con firmar aquí



lunes 30 de enero de 2012

Después de cenar

Creo que fue en el colegio donde nos dijeron que Cristina tenía que tener alguna obligación en casa. Así que ahora por las noches cuando acabamos de cenar recoge los platos, vasos, etc. Y finalmente limpia la mesa.

Lo curioso es que todo lo hace sin una sola queja,  ni siquiera cuando le dije que las migas no se dejan caer al suelo sino que se recogen  en la mano. Los primeros días tenía que estar encima de ella diciéndole lo que tenía que ir haciendo. Ahora ya lo hace por sí misma sin que le diga nada.

Yo, mientras  no me canso de mirarla como va cumpliendo con sus obligaciones orgulloso de mi hija.

miércoles 18 de enero de 2012

Un trabajo en equipo con grandes resultados

A Leyre - aunque su tía Gemma tuvo algo que ver- los Reyes Magos le trajeron  un juego de Lego. Lo empezamos a montar pero eran tantas las piezas que lo tuvimos que dejar. Al día siguiente  cuando Cristina vio que entre las figuras a encajar había un dragón quiso seguir ella con el montaje.

Así que el segundo día hombro con hombro y siguiendo las precisas instrucciones  nos entretuvimos Cristina y yo durante más de dos horas montando el juguete. Finalmente terminamos el dragón que a pesar de su aspecto y según Cristina es un "dragón bueno".

Pero no quedó allí todo, porque un día después quiso terminar de montar el resto de las figuras y pasamos otras dos horas disfrutando de lo lindo, con el juego y con nuestra mutua compañía.

Un trabajo en equipo con grandes resultados como se ve en la foto, pero espero que el juguete nos traiga otros grandes resultados, porque gracias a él pudimos practicar: La paciencia, la concentración, la observación...

Estos Reyes Magos sí que son listos, nos trajeron a cada uno lo que necesitábamos.

martes 10 de enero de 2012

Toma de decisiones

Muchas veces nos acercamos a comprar con Cristina al supermercado, naturalmente se le antojan bastantes cosas para meter en el carro, y más en estos días donde las tiendas han estado preparadas para que todos consumamos lo más posible.

Cristina mira los expositores y cuando quiere algo lo pide, a veces toca comprarlo y otras no, casi siempre se queda conforme.
Pero cuando ya hemos cogido algo que ella quería y pide otra cosa le pongo en un compromiso:
- "Cristina, sólo una cosa. Elige una de ellas."  La gran decisión a tomar -por ejemplo- puede ser elegir el sabor de los petitsuiss, o entre pipas y pistachos.

Sopesa en silencio las opciones y, finalmente se decanta por una. Puede que más adelante vea otra cosa que también le gusta y tendremos que repetir el proceso. Al final de la compra yo seré más pobre, pero ella se habrá enriquecido un poco más.