Desde que empezó a hablar, Cristina nos ha ido dejando para la historia toda una serie de palabras y frases hechas, las emplea correctamente pero en ocasiones utilizando un tono de voz un tanto exagerado.
Aquí van algunas de ellas:
- Hace tiempo cuando volvía a casa, me recibía con la siguiente: -"¡Pápa, estás vivo!" Su tono de voz era de tal sorpresa que yo mismo agradecía seguirlo estando.
- Después de alguna de sus travesuras y antes de que le cayera la bronca intentaba calmarnos: "Tranquilo, no pasa nada". No siempre le funcionaba.
- Actualmente cuando se enfada conmigo, señalándome con el dedo y con un tono de voz que manifiesta una gran decisión, me grita: -"¡Estás despedido! ¡Fuera!"
- Si se enfada porque le mando algo que no quiere hacer, intenta que su madre le ayude: -"¡Mamá, ha sido papá!"
- Cuando se le pide algo suele contestar de dos formas: -"He dicho que no", o cuando está conforme con lo que se le pide contestas un simple -"¡Vale!" Que a mí es la que más me gusta, porque con una sola palabra te informa que ha comprendido perfectamente lo que le has dicho.