viernes, 15 de julio de 2011

Unas estatuas muy simpáticas (2)

De nuevo estos Sanfermines  hemos ido recorriendo Pamplona parándanos en todas las estatuas humanas para que Cristina después de echarles una moneda se hiciera una foto con ellas.

Ella encantada y las estatuas -que cada vez son más humanas- también.



viernes, 8 de julio de 2011

Frases célebres

Desde que empezó a hablar, Cristina nos ha ido dejando para la historia toda una serie de palabras y frases hechas,  las emplea correctamente pero en ocasiones utilizando un tono de voz un tanto exagerado.

Aquí van algunas de ellas:

- Hace tiempo cuando volvía a casa, me recibía con la siguiente: -"¡Pápa, estás vivo!" Su tono de voz era de tal sorpresa que yo mismo agradecía seguirlo estando.

- Después de alguna de sus travesuras y antes de que le cayera la bronca intentaba calmarnos: "Tranquilo, no pasa nada". No siempre le funcionaba.

- Actualmente cuando se enfada conmigo, señalándome con el dedo y con un tono de voz que manifiesta una gran  decisión, me grita:  -"¡Estás despedido! ¡Fuera!"

- Si se enfada porque le mando algo que no quiere hacer, intenta que su madre le ayude: -"¡Mamá, ha sido papá!"

- Cuando se le pide algo suele contestar de dos formas: -"He dicho que no", o cuando está conforme con lo que se le pide contestas un simple -"¡Vale!"  Que a mí es la que más me gusta, porque con una sola palabra te informa que ha comprendido perfectamente lo que le  has dicho.

viernes, 1 de julio de 2011

Entre la multitud

Este domingo acudimos a la procesión del Corpus Christi. Esperamos en la calle a que pasara todo el cortejo y cuando llegó la Custodia le dije a Cristina: -"Ahí está Jesús". Ella,  más preocupada por un cartel de helados no me prestaba mucha atención.

Nos unimos a la multitud que formaba la procesión. Cristina sin ningún tipo de agobio caminaba entre la gente con normalidad. En algunos momentos nos arremolinábamos y las personas más bajas perdían de vista el Palio, como le ocurría a ella.

Pero llegó un momento que a lo lejos volvió a verse la Custodia y Cristina gritó: -"¡Ahí está!".

Cuando Cristina se porta así de bien pienso que vamos progresando todos: Ella, porque consigue superar un nuevo reto, y nosotros porque nos atrevemos a ponerla en esas situaciones. Pero la satisfacción es mayor cuando, además, comprende un poco el sentido de lo que hacíamos entre la multitud.

sábado, 25 de junio de 2011

Nada extraordinario, salvo Cristina

Son fiestas en el barrio. Quedamos a cenar unos bocadillos con Leyre, sus amigos del colegio y un montón de padres. Cristina nos acompañaba.
Fuimos al bar donde tuvimos que esperar un buen rato a que llegara nuestro turno. Ya cansados de esperar dentro del bar salimos fuera donde hacía un frío helador, y eso que es casi julio.

Por fin pudimos entrar y pedir todos nuestros bocadillos. Pero el mío de lomo con queso y pimiento verde  se perdió por el camino. Y tuve que esperar otro rato a que viniera.

Conseguí devorar mi apetitoso bocadillo acompañado con un gran vino de Navarra  y tener tranquilas conversaciones con los padres que coincidía.

Al final, Cristina se cansó. Habían pasado más de dos horas desde que habíamos llegado. Dejé que su madre se quedase charlando y nosotros salimos del bar rumbo a las atracciones que han puesto en el barrio.

Antes de salir, mi mujer -que me conoce bien- me dijo: -"Sé generoso con ella, se ha portado genial." Todavía chupándome los dedos le di la razón.

viernes, 17 de junio de 2011

Sueños y sueños

Algunas veces me da por preguntarme qué sueños tendrá Cristina mientras duerme, espero que alguna vez ella misma me los pueda contar.

Estuve la semana pasada en una conferencia de Javier Tamarit, prestigioso psicólogo que ha tratado a muchos niños con deficiencias psíquicas. Él también habló de sueños. Pero de sueños en el sentido de proyectos y aspiraciones.

Según Tamarit, todo el mundo  necesitamos tener sueños que querremos convertir en realidad durante el transcurso de nuestra vida. Pero una persona con discapacidad psíquica puede que por el momento no pueda pensar en su futuro, por eso necesita a alguien que sueñe por ella y que crea en ella.

De momento seguiré con mi duda sobre los sueños nocturnos de Cristina. Pero si hablamos de los "otros sueños", ¿Qué soñará Cristina? No tengo ninguna duda: Lo que yo sueñe por ella. Y estoy dispuesto a no dejar de hacerlo.

viernes, 10 de junio de 2011

Esas risas

En ocasiones Cristina tiene ataques de risa, no es una risa a carcajadas, pero sí una risa que le impide concentrarse, por ejemplo para leer o escribir.

Sin embargo -algunas veces ella por nuestra insistencia pero otras muchas por ella misma- se da cuenta  que no puede parar y que hay algo que no es normal, porque  nos pide que le pongamos un poco de cinta adhesiva en los labios.

Por supuesto, no se la ponemos. A ella es la única solución que se le ocurre  para poder cerrar la boca y dejar de reírse.

Para solucionar un problema lo primero es darse cuenta que existe el problema. Cristina parece que en ocasiones lo asume y lo quiere corregir, ¿no estará empezando a conocerse a sí misma?