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miércoles, 5 de enero de 2011

Cristina escribe a los Reyes Magos

Cristina ya ha escrito su carta a los Reyes Magos -seguro que no es necesario- pero pongo aquí a Sus Majestades algunas aclaraciones.

En su carta pide 5 cosas que eligió de un catálogo de juguetes que le puse delante. Sólo la primera: "UN MUÑECO DE BEBE" pareció interesada en tenerlo. Las otras cuatro las escribió para acabar cuanto antes con la carta y conseguir que yo la dejara en paz, así que se las podéis llevar a otros niños.

Al final de la carta hay una nota  que  le dicté, ya sé que está de más porque Sus Majestades son asiduos del blog. Pero me parecía que la petición debía ir acompañada de un breve texto de saludo. La nota como el resto de la carta está en mayúsculas porque ella de momento sólo escribe así.

REYES MAGOS HESIDO UNA NIÑA MUY BUENA Y QUIERO QUEME TRAGAIS MUCHOS REGALOS

Las faltas de ortografía son más mías que suyas,  porque no entoné bien a la hora de dictar. Así que no las tenéis que tener en cuenta.

Espero que Sus Majestades se acuerden de la carta de Cristina y le traigan además de lo que ha pedido alguna  otra cosa que no ha pedido, más aburridas que los juguetes pero que le hacen falta: Abrigo, zapatos...

sábado, 1 de enero de 2011

La vida sigue igual

Hoy, 1 de enero, Cristina y yo hemos comenzado  desayunando juntos, como casi todos los días. En la cocina tenemos colgado el almanaque de Ediciones Mensajero. Cada día quito una hoja y le hago fijarse a Cristina en él, para que se dé cuenta de en que día estamos.

Hoy he quitado la última hoja y le he dicho: -"Mira, se ha acabado el calendario". Cristina ha debido pensar que esto debería traer cambios radicales y me ha dicho: -"¡Se acabó el cole!" Su alegría se ha terminado en cuanto he sacado el nuevo calendario todavía lleno de hojas y lo he colgado en el lugar del viejo.

El desencanto no le ha durado mucho, porque al momento se ha concentrado otra vez en su desayuno y yo le he acompañado, como cualquier otro día. La mejor forma de empezar el año nuevo.

¡Feliz Año a todos!

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Ya es Navidad

Ya es Navidad. Cristina -mi mujer- ha preparado un nuevo vídeo con lo mejor de estas fiestas: El Belén, el árbol, los Reyes Magos y los regalos que dejan, pero sólo a los que hayan sido buenos. Cristina seguro que está entre estos últimos. Ojalá, todo el mundo que entréis a leer el blog estéis en la misma situación que ella.

Y los que estamos con dudas de nuestro comportamiento, seguro que todavía podemos aprovechar los días de Navidad para hacer algo de lo que teníamos que haber hecho durante todo el año, y así evitar el carbón.



Cristina y toda su familia os deseamos una Feliz Navidad

sábado, 9 de enero de 2010

Los Reyes Magos lo ven todo



En la foto Cristina se aguanta el frío mientras espera que pase la Cabalgata de los Reyes Magos. Este año gracias a la crisis  ha podido verla con tranquilidad. Porque no cabe otra explicación a que hayan desaparecido los petardos y otros artilugios luminosos y ruidosos que a Cristina siempre le han  asustado.

Así que se mantuvo en su sitio saludando a los Reyes cuando pasaban y esperando con las manos abiertas a que los caramelos que arrojaban le cayesen justo en su mano.

Mientras tanto,  todos los demás padres -incluido yo- nos esforzábamos en cazar al vuelo o rebuscar por el suelo todos los dulces que pudiésemos, sin preocuparnos de mirar donde pisábamos.

Visto lo bien que lo estábamos pasando decidimos volver a ver la Cabalgata y atajamos para encontrarnos con ella en otra calle para volver a saludar a los Reyes y seguir con la recolección de golosinas.

Si los Reyes vieron como  nos arrojábamos a por los caramelos nos tendrían que haber dejado sin regalos, pero entonces también pudieron ver lo bien que se portó Cristina y quizás por eso al día siguiente tuvimos algo en los zapatos.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Once campanadas fueron suficientes


Hace algunos años fuimos a celebrar la Nochevieja  a casa de mis padres, cenando y luego  tomando las uvas, siempre suele ser habitual que seamos un montón de gente.

Llegó la hora de las uvas y todos estábamos pendientes de la televisión y de no confundirnos con las campanadas. Empezaron sonar, y con cada campanada nos comíamos su uva correspondiente. Todo el mundo sabe que este proceso requiere la máxima atención así que nos olvidamos de Cristina, a la que le importaba bien poco el final de año y sus uvas.

Ya había sonado la decimoprimera campanada, cuando estábamos a punto de tragar la última uva la televisión se apagó de improviso. La situación debió ser bastante cómica, en mi caso me quedé con la boca abierta, mientras pensaba que había pasado y si me tenía que comer la uva o no.

No tardamos mucho en descubrir el problema  cuando vimos a Cristina con el enchufe de la tele en la mano.

El mayor acontecimiento de la noche lo había estropeado Cristina. Tras unos instantes de confusión mi hermana Aurora rompió la tensión riéndose a carcajadas y todos nosotros detrás de ella.

Con campanadas o sin ellas que todos comencemos el nuevo año con la misma felicidad.

sábado, 26 de diciembre de 2009

El árbol de Navidad


Pocos de los chocolates que le regalaron a Cristina por su cumpleaños los hemos podido colgar del árbol, algo que ya era fácil de imaginar.
Un año -en casa de mis padres- mi madre colgó además de lo adornos normales varios de estos chocolates que vienen envueltos en papel y que representan figuras navideñas.

Cada vez que íbamos a casa Cristina se acercaba al árbol y cogía un chocolate. Como todavía no hablaba, no pedía permiso ni ayuda, pero se las ingeniaba ella sola para comerse los bombones. Así que muchas veces ni nos dábamos cuenta.

Al final de las fiestas mi madre  empezó a quitar los adornos del árbol, pero cuando fue a quitar los chocolates se dio cuenta que únicamente quedaban los envoltorios. Cristina se los había comido todos, pero sin descolgarlos, los desenvolvía se comía el chocolate y el papel seguía colgado en el árbol.

Mi madre todavía se ríe cuando se acuerda. Después de todo -por culpa del propósito de ponerse a régimen después de las Navidades- muchos de estos chocolates se quedarían sin comer. Así que parece buena idea la de Cristina, porque el árbol sigue bonito, se empieza el año sin incumplir propósitos y se disfruta de la Navidad.

viernes, 18 de diciembre de 2009

¡Feliz Navidad!

La tecnología es capaz de hacer bailar a Cristina un baile casi acrobático mientras suena un villancico de Boney M. Y todo ello sin perder la sonrisa. Tampoco hay que perderse el baile del angelote que le acompaña.



Qué mejor forma de desear a todo el mundo una ¡Feliz Navidad!

sábado, 12 de diciembre de 2009

Una Navidad diferente



Desde que en su clase han puesto el árbol de Navidad, Cristina está más contenta que de costumbre. En casa también lo pusimos ayer junto con el Belén.

El otro día paseando con ella se paró de imprevisto delante de un escaparate y exclamó: -"¡Mira papá, Jesús!"

Yo empecé a mirar a lo largo y ancho del escaparate lleno artículos más o menos de oferta, y justo después de un rato encontré a lo que se refería Cristina: Había una Belén, rodeado de toda la mercancía que la tienda quería vender.

La Navidad de Cristina es diferente a la nuestra. Mientras que para muchos de nosotros es un frenesí de cenas, compras, regalos... Para ella no es más que un árbol de Navidad con las luces encendidas y unas figuras que representan el Nacimiento de Jesús.

Yo pienso que de todas las cosas que nos trae la Navidad ella ha elegido las mejores. Es comprensible entonces que esté tan contenta.

P.D.: La foto es del Belén que ella ha recortado y pegado en el colegio.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Lotería de Navidad



Esta lotería la regala la administración Z13 de Zaragoza a todos los blogeros a través del blog Alas de Plomo. Yo por si acaso la pongo aquí, que nunca se sabe. Además hay que repartirlo entre más blogs:



sábado, 17 de enero de 2009

El día de Reyes


De momento es muy difícil que Cristina venga a Misa con nosotros, porque o bien estaría corriendo entre los bancos o bien, empezaría a relatar a todos los asistentes una y otra vez alguna escena de su película favorita.

Así que, el día de Reyes esperé con ella fuera a que terminara la Misa para entrar luego y que pudiera besar al Niño Jesús. Justo entonces salían los Reyes Magos. Cristina en cuanto los vio se abrazó a ellos uno por uno, como si los conociera de toda la vida. El Rey Melchor, incluso se paró y le puso la corona, momento que aprovechamos para sacar esta foto.

A Cristina en el colegio le han explicado quiénes son los Reyes Magos y ella se ha aprendido sus nombres, pero todavía no los asocia con los regalos que le aparecen junto a sus zapatos.
Mientras iba abrazando a cada Rey, quizás ellos pensaban que los abrazaba para agradecerles sus regalos, pues no, su abrazo era mucho más desinteresado. Es más, si hubieran sabido qué difícil es que Cristina muestre su afecto hacia alguien hubieran pensado que el regalo se lo habían traído a ellos.