Todavía recuerdo la primera herida que se hizo Cristina porque fue una manera bastante repentina de enterarnos de su terror a verse sangrar.
Siempre ha sido bastante ágil y aunque no paraba de correr casi nunca tropezaba ni caía. Pero un día -en pleno verano- se cayó y se hizo una herida bastante fea en el codo. Tuvimos que volver a casa corriendo porque lloraba a grandes voces y sin consuelo posible. Le daba miedo mirarse la herida pero tampoco podía evitar mirarla.
Ya en casa encontró un jersey de manga larga y con capucha, se lo puso y las mangas ocultaron la herida con lo que se calmó de inmediato. Pero el jersey se lo había puesto al revés y la capucha le caía delante de su cara.
Pese a nuestros intentos no fuimos capaces de convencerla para darle la vuelta al jersey ni siquiera pudimos curarle. Durante tres o cuatro días tuvo puesta así la prenda, dentro de casa, porque con esas pintas no podía ir a la calle. Finalmente, una noche, mi mujer pudo quitarle el jersey y comprobar el estado de la herida que ya iba curando.
Creo que toda la situación nos asustó un poco, porque no esperábamos semejante reacción. Tiempo después, cuando Cristina maduró un poco más y nosotros aprendimos otro poco, todos vimos que con confianza y tranquilidad muchas cosas se curaban con una simple tirita.
viernes, 24 de enero de 2014
viernes, 10 de enero de 2014
Alegría recuperada
A Cristina le gusta mucho escuchar música, no tiene muy claro su estilo porque sus gustos van desde Miliki hasta Lady Gaga, pasando por Gloria Gaynor o Hanna Montana, antes de convertirse en Miley Cyrus.
Como es una chica prevenida tiene dos aparatos de este tipo -por si a uno de ellos le falla la batería- y los dos siempre deben estar dispuestos a utilizarse. Por eso el otro día cuando fui a darle las buenas noches me señaló uno de ellos y me dijo, un tanto compungida: - "Papá, no funciona".
Sin mucha esperanza se lo cogí y me lo llevé para comprobar qué le ocurría y no paré de mirarlo por dentro y por fuera hasta encontrar lo que ocurría y solucionarlo.
Excesivamente orgulloso de mi éxito se lo devolví esperando su agradecimiento, por las justas le conseguí sacar un "gracias", da igual, porque le resolví su gran problema y la alegría le volvió a desbordar.
domingo, 22 de diciembre de 2013
¡Feliz Navidad!
De nuevo es Navidad y de nuevo Cristina las felicita a todos los lectores de su blog con un vídeo que ha preparado su madre.
¡FELIZ NAVIDAD Y UN GRAN AÑO NUEVO PARA TODOS!
¡FELIZ NAVIDAD Y UN GRAN AÑO NUEVO PARA TODOS!
viernes, 29 de noviembre de 2013
Imparable
Desde la parada del autobús del cole hasta el portal de nuestra casa hay apenas 300 metros y ninguna calle que cruzar. Se nos ocurrió probar si Cristina podría volver ella sola a casa.
Con un dispositivo de vigilancia digno de cualquier espía, los primeros días nos apostábamos para seguirla sin que nos viera.
Estas precauciones fueron del todo innecesarias Cristina se bajaba del autobús y volvía a casa como buena colegiala.
Ahora ya solo nos quedamos mirándola por la ventana, para comprobar que vuelve a casa con normalidad. Como cualquier otra persona, Cristina crece y madura a su propio ritmo, pero un ritmo imparable.
Con un dispositivo de vigilancia digno de cualquier espía, los primeros días nos apostábamos para seguirla sin que nos viera.
Estas precauciones fueron del todo innecesarias Cristina se bajaba del autobús y volvía a casa como buena colegiala.
Ahora ya solo nos quedamos mirándola por la ventana, para comprobar que vuelve a casa con normalidad. Como cualquier otra persona, Cristina crece y madura a su propio ritmo, pero un ritmo imparable.
viernes, 22 de noviembre de 2013
Y ya son trece
Trece años cumple Cristina hoy viernes. Como no es superticiosa no tendrá ningún problema y se lo pasará muy bien en el colegio y en el resto de actividades que tiene hoy.
Lo lleva preparando toda la semana porque ya nos avisó en la agenda de su cole que llevaría chuches para compartir con todos sus compañeros.
Así que Cristina ¡Muchas felicidades! y a disfrutar de este día.
viernes, 8 de noviembre de 2013
Las etapas de la vida
Las excursiones con Cristina van por buen camino, de hecho no nos hemos perdido ninguna vez y además he empezado un nuevo blog para ir contando nuestras peripecias, es este de aquí: Rutas de Cristina
En la última excursión además de disfrutar del paisaje otoñal y del aire libre tuve la suerte de disfrutar de la idea de la vida, según Cristina.
Nos volvíamos al coche para terminar nuestra excursión, la noche ya se nos echaba encima, e íbamos bastante relajados. Quizás por todo eso a Cristina le dio por pensar en voz alta:
- "Dentro de 80 años seré abuelita" Ante mi sorpresa volvió a repetir: -"Largo, muy largo. Dentro de 80 años seré abuelita"
Yo no entendía a qué venía esa aseveración, así que le pregunté cómo iba a ser eso. Su respuesta: -"Primero bebé, segundo niña, tercero joven, cuarto mujer, quinto tía, después abuelita y último muerta".
Mi sorpresa crecía por momentos, y le pregunté qué era ella. -"Yo soy mujer"
Con un poco de miedo -Cristina nunca adorna la verdad- le pregunté qué era yo: -"Tú eres un tío"
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