miércoles, 3 de junio de 2020

Cristina, Miró y Kandinsky




Además de los cuadernos Rubio, la tarea de Cristina consiste en hacer algunos dibujos cada día.
Es mejor darle alguna idea porque su actual afición son las Superheroínas y es necesario abrirle horizontes.

Empezamos dibujando cuadros de Goya, pero su madre se asustaba un poco. Porque la verdad que Cristina ponía empeño pero no se parecían en nada al original.

Así que nos dirigimos hacia pintores de arte más abstracto. Primero empezamos por Joan Miró, y ahora estamos descubriendo a Wassily Kandinsky, que le gusta bastante más.

A ver, no son como el original, pero son mucho más bonitos cuando los pinta Cris. Esta vez  le han gustado tanto a su madre que ha decidido que Cristina decore la casa con alguna de sus pinturas.


martes, 12 de mayo de 2020

¡No hay que borrar!



Hay que reconocer que todo se olvida Y no lo digo por Cristina sino por mí mismo. En este confinamiento Cris intenta no perder nada de lo aprendido y hace algunas tareas. Por ejemplo, con los eternos Cuadernos Rubio.

Cada día un poco y ya son muchos días así que los ha terminado. Como los hace a lápiz se me ocurrió decirle; -"Vamos a borrarlo para que los hagas otra vez" Un grave error que me echó en cara -"¡No hay que borrar!"

Es cierto. En el blog siempre he contando los logros de Cristina: Sumas con llevadas, Restas con llevadas... Incluso cuando vimos escribir por primera vez su nombre.

Cuando los releo de vez en cuando, me doy cuenta de la ilusión que nos hacía llego a la conclusión de cómo es posible que se me ocurriese borrar algo de lo que hace Cristina.

sábado, 9 de mayo de 2020

De sorpresa en sorpresa




Estoy organizando mis fotos antiguas: fotos en papel, diapositivas, negativos... Creo que ya poca gente se acuerdan que existieron. Entre mis fotos apareció la que preside esta entrada. La iba a titular "Primer día de Cristina en la guardería". Luego lo pensé mejor porque su título correcto sería: "Primera sorpresa de Cristina"

Porque la foto me hizo recordar que  en realidad fue el día que Cristina decidió que ya era hora de empezar el colegio, aunque todavía quedaban varios para el comienzo de curso, y la pillamos equipada para ello dispuesta a salir por la puerta.

A día de hoy, todavía Cristina nos sigue sorprendiendo.



martes, 7 de abril de 2020

Cuando el resultado es el esperado


Hoy hemos hecho una especie de Galletas de huevos de Pascua, ya sé que todavía tiene que pasar la Semana Santa pero los días se hacen largos.
De casualidad, encontré la receta. Así que ayer Cristina y yo apuntamos los ingredientes, para ponernos hoy manos a la obra y en la masa.

No nos han salido demasiado bien, porque las galletas no se parecían en nada a la fotografía que hemos visto. Apuesto a que el sabor tampoco debe ser como el original.

Pero, el resultado final sí que ha sido el esperado: unos ratos agradables cocinando con Cris con una fotografía final que demuestra nuestro éxito.

viernes, 17 de enero de 2020

Un nuevo año comienza


Resultado de imagen de calendario papel pared
Aunque las nuevas tecnologías nos invaden, en nuestra casa todavía colgamos el típico calendario de papel con sus doce hojas, una por cada mes. Yo soy el único encargado de marcar en él los cumpleaños de familiares y amigos para evitar que se nos olvide alguno.

Hermanos, cuñados, sobrinos y seres queridos que ya no están pero no olvidamos; todos tienen un hueco en nuestra pared. Parece sencillo, pero cuando tienes una familia amplia, que además no para de crecer, la tarea puede hacerse inacabable. Este año, por primera vez,  me ha ayudado Cristina.

Y con ella fue todo más divertido y además instructivo para ella. Hemos recordado juntos a todos nuestros familiares y amigos. También con un recuerdo especial "al pobrecito abuelo Ignacio" que seguro nos miraba desde el cielo.

Fue un rato tan ameno que al final y todavía hoy -hace más de una semana que lo hicimos- sigo sin comprender por qué hasta ahora no le había pedido ayuda.

viernes, 22 de noviembre de 2019

Compartir y comunicar



Llevábamos algunos días preparando el cumpleaños de Cristina. Ya habíamos decidido la tarta que íbamos a hacer con ella para llevarla al colegio y el resto de celebraciones.

Mientras llegaba este día, algunas chocolatinas iban apareciendo en el frigorífico, lugar idóneo para guardarlas y que no se derritan.  Unas se las había comprado yo, otras eran regalos o fruto de alguna compra suya.

Era muy extraño, porque han permanecido bastante tiempo ahí almacenadas cuando ella siempre suele aprovechar los recreos del cole para zamparse alguna.  Pero fue imposible conseguir alguna explicación.

Ayer a la noche por fin encontramos la solución a este misterio. Porque Cristina tomó una bolsa vacía e introdujo todas las chocolatinas, lacasitos y demás alimentos chocolateados. Y esta vez sí que nos dio un claro mensaje: -"Para compartir en el cole con mis amigos"

Así que ahí se ha ido hoy  con la tarta y todos sus chocolates. ¡Felicidades Cristina!


martes, 14 de mayo de 2019

Temporada de tomates


Ya hemos plantado los primeros tomates de este año. Para ello hemos seguido las precisas instrucciones de cristina. Si el clima es propicio adornarán nuestras ensaladas del verano.

jueves, 22 de noviembre de 2018

18 años aprendiendo juntos


Hoy Cristina cumple 18 años. Una edad especial por muchas cosas importantes que a ella -de momento- le traen sin cuidado.

También es un buen momento para echar la vista atrás y ver el progreso de Cristina que nunca llega a su fin. De vez en cuando aparece alguna conducta que hay que corregir, alguna de ellas, fruto de lo que ha aprendido.

Porque con el tiempo nos damos cuenta que no vale  con aprender nuevas cosas sino hacerlas en el momento que corresponde. Por ejemplo, está bien abrazar a un ser querido, pero no tanto abrazar a alguien que apenas conocemos.
O las bromas, por muy graciosas que sean, no se pueden gastar a todo el mundo.

Lo que antes nos asombraban hacer por primera vez, ahora está en nuestra rutina familiar. Eso sí, siempre con un toque aventurero. Porque a Cristina le seguimos anticipando lo que haremos a lo largo del día pero siempre hay que dejar espacio a los imprevistos. Por suerte, sus reacciones son cada vez mejores y casi siempre hablando con ella se soluciona el problema.

Pero también al echar la vista atrás además de ver cómo ha ido cambiando Cristina podríamos ver cómo hemos cambiado nosotros. Teníamos que enseñar a Cristina a comunicarse, a ser más flexible, a apreciar a los demás, a sentirse querida...

Porque el autismo, es algo más que personas aisladas en su mundo. Yo lo veo como personas que necesitan algo más de ayuda para aprender cosas que el resto de los mortales se supone que las tenemos aprendidas.
A mí me gusta creer que tantas cosas buenas que Cristina ha aprendido también nos han dejado huella en nosotros.

Muchas gracias Cristina por tus primeros 18 años,  por todo lo que hemos vivido contigo, por toda la gente que gracias a ti se nos ha cruzado en nuestro camino y de la que guardamos unos grandes recuerdos.

Y también como no ¡Muchas felicidades!

viernes, 24 de febrero de 2017

Soluciones sencillas


Cristina, en cuanto aficiones e intereses, es muy diferente a otras chicas de su edad. Pero resulta que  tiene problemas son comunes a otras adolescentes, por ejemplo, el desorden de su habitación.

No vale la pena decirle "recoge todo" ni indicarle una y otra vez lo desordenada que está su cuarto.  Ella necesita algo mucho más preciso.

En ocasiones, lo más difícil es buscar una solución sencilla para todos. Pero esta vez parece que la hemos encontrado: Contamos delante de ella las cosas que están mal. El número total -de lo que nosotros llamamos errores- puede estar rondando el infinito pero el resultado final, una vez todo colocado en su sitio, siempre debe ser "0 errores".

En esos casos en que hay demasiado desorden es necesario volver varias veces a repasar y volver a contar. Pero que el número vaya decreciendo le motiva bastante.

Cuando por fin llegamos al mínimo tolerado, le felicitamos, ella queda muy contenta y esperamos al día siguiente...


viernes, 16 de septiembre de 2016

Un prospecto incompleto

Cristina nos dijo ayer que le dolía un muela y la cita que teníamos para el dentista es dentro de unos días. Para que estuviera tranquila pensamos en darle alguna medicina, pero cuál. Ya tiene casi 16 años y las cosas que se nos ocurrían eran disueltas en agua.

Ya conté en una entrada antigua los problemas que teníamos con ella para tomar cualquier líquido que no fuera agua. Acudí a la farmacia y allí me dieron la solución: un medicamento liquido pero que se podía tomar de un solo trago.

Después de comprarla nos pusimos a la tarea de anticiparle cómo era la medicina y cómo se la tenía que tomar, recalcándole que era líquida. Esperábamos toda clase de quejas, sin embargo lo único que preguntó fue: -"¿De qué sabor?"

Como nos dejó sin palabras, cogí el prospecto por si el fabricante había caído en la cuenta de indicar ese detalle tan importante, pero no.

De todos modos, como Cris es una chica valiente y decidida se la tomó como se lo habíamos explicado.

lunes, 27 de junio de 2016

Felicidad contagiosa


Por fin llegó el último día de clase. Aunque Cristina va muy contenta al colegio el final de las clases lo estaba esperando con ansiedad.

Su madre y yo le estábamos esperando en la puerta, hablando de cosas serias. Pero se nos cambió la cara cuando la vimos aparecer con su eterna sonrisa, pero esta vez, casi se le escapaba una carcajada por la alegría que sentía.

Tanto nos contagió su alegría que nos pusimos todos a dar saltos de felicidad en el dintel de la puerta.

La felicidad de Cristina es contagiosa, seguro que ella no se da cuenta pero hacer felices a los demàs  es una de las cosas que mejor hace.



martes, 4 de noviembre de 2014

Versiones de un clásico

Cristina todos los días hace un dibujo, está entretenida y además es una buena forma de ver por donde marcha su imaginación. Casi siempre tiene que ver con cosas que ha visto o que ha aprendido.

El otro día  se decidió a inventarse un cuento: "La otra historia de Caperucita Azul y un duendi"
El título  me creó varias dudas:
- "¿La otra historia? ¿Hay un cuento de caperucita azul y ahora es necesario contar otra versión?"
- "¿Duendi? ¿No será duende?"
La primera no me supo responder. La segunda me dejó claro que sí, era Duendi y además amigo de Caperucita.

Al día siguiente siguió escribiendo el cuento pero Duendi ya no volvió a aparecer, según ella porque se había convertido en el narrador. Hoja por hoja, hasta ocho en total, dibujó y escribió una pequeña aclaración sobre el dibujo.

Cada hoja que dibujaba, "La otra historia de Caperucita Azul" se iba pareciendo más y más al clásico cuento de su homónima roja. Pero con un par de diferencias: No había lobo, sino un ladrón. Tampoco abuela, pero sí abuelo.

Ni Charles Perrault, ni los Hermanos Grimm, se inventaron de la nada el cuento de Caperucita Roja. Más o menos hicieron lo de Cristina:  Cambiar ciertos detalles.


viernes, 24 de octubre de 2014

Decisiones difíciles

La carencia de imaginación y la incapacidad de ponerse en el lugar del otro son dos dificultades que suelen tener  las personas con autismo. Cristina las manifiesta pero va mejorando aunque sea por pillería.

Le gusta esconder cosas para que los demás no las veamos, bien porque  le parece gracioso o bien porque si lo esconde se va a librar -por ejemplo- de hacer la tarea.

Los escondites que elige son siempre los mismos o tan evidentes que no hay peligro de que se libre de nada. Sin embargo he empezado a preocuparme. Casi todos los días hace un poco de tarea y necesita tres cosas: un libro para leer, un cuaderno donde escribir y el estuche con los lápices.

Cuando fui a a por ellos no encontré ninguno. Busqué en los escondites habituales y sólo encontré una de las tres cosas, esforzándome un poco más encontré la segunda, pero no los lápices que no pude saber dónde estaban.

Asombrado de su esfuerzo y de su buena idea de esconder por separado los objetos dudé qué hacer: felicitarle o castigarle. Una difícil decisión. Finalmente encontré otro estuche y le dije a Cristina: -"Hoy estaremos más tiempo haciendo la tarea"  De forma inmediata fue a buscar los lápices y así librarse de un rato más trabajando.

viernes, 17 de octubre de 2014

Una vida sencilla

Cristina, como supongo que otros niños con autismo, es de costumbres fijas también para comer. Hay alimentos que se niega a probarlos o incluso algunos que tiene que comerlos de una forma determinada.

Por eso parece que ha hecho un  descubrimiento asombroso que además ha compartido con nosotros:  Hasta ahora yogures y galletas se comían por separado, pero acabamos de descubrir que también se pueden mezclar.

Esta última novedad nos la ha mostrado Cristina varias veces esta semana: -"¡Mira papá!" mientras zambullía la galleta dentro del yogur para darle luego un gran bocado.

Nunca se había ocurrido pensar que una cosa así pudiera ser digna de mención o, que como en el caso de mi hija, fuese de tanta alegría y sorpresa como ha sido para ella. Sin embargo Cristina todavía  nos enseña de vez en cuando  a descubrir la sencillez de la vida en esos felices hallazgos.



jueves, 9 de octubre de 2014

Estamos de vuelta

Después de bastante tiempo sin escribir nada ya estamos de vuelta, espero que para quedarnos...

Cristina ha crecido bastante en todos los aspectos. Con casi 14 años, muchas veces no sabemos si su forma de actuar depende del autismo o de la adolescencia. Una etapa de la vida que te tendrá que pasar  como todo el mundo.

Aunque sigue siendo muy infantil,  pocas veces dice sí misma que es una niña. Casi siempre afirma de forma categórica: -"Soy mujer". Muy cabezona e insistente en sus pretensiones suele aceptar bastante bien cuando no se le concede algo de lo que pide.

De todos modos, buscará el resquicio que nos haga cambiar de opinión. Su carácter infantil hace que le gusten, por ejemplo, las atracciones para niños pequeños de las ferias de los pueblos, como fue el caso de las fiestas de Cortes (Navarra), este mismo fin de semana.

Además de decirle que no, hay que darle una razón que ella entienda y le deje tranquila. Siempre tiene bastante éxito decirle: -"Cristina, ahí no te puedes montar, es para niños pequeños"

Pero no se dio por vencida, porque más tarde volvió a mirar a la atracción y me hizo ver lo que ocurría: -"Mira, hay jóvenes. Jóvenes como yo"

Así que  Cristina sabe quién es y cómo es. Aunque algunas veces se lo tengamos que recordar.



viernes, 28 de marzo de 2014

Aprendiendo juntos

El míércoles pasado, Cristina tenía fiesta por la tarde y nos pusimos a hacer galletas extra crujientes, aquí está la receta.

La masa fue bastante fácil elaborarla, nuestros problemas empezaron cuando quisimos hacer las galletas con los moldes que habíamos comprado. Las galletas debían tener forma de ositos o corazones, pero no terminábamos de conseguirlo.

Poco a poco fuimos mejorando nuestra técnica y las galletas -cada vez mejor formadas- iban ocupando su lugar en la bandeja del horno.

Después de hornearlas el tiempo preciso, incluso Cristina que es  reticente a comer galletas que no lleven chocolate, las comía complacida. De hecho ya no queda ninguna.

Como ni ella ni yo nacimos aprendidos, por un momento estuvimos los dos al mismo nivel  y aprendiendo juntos. Pero con Cristina  ha sido siempre así. Desde un desconocimiento total del autismo hemos ido aprendiendo y mejorando poco a poco.





viernes, 7 de febrero de 2014

El cómic de Cristina

Siempre me había preguntado cómo serian los sueños de cristina, y por fin he conocido uno de ellos cuando el otro día en el desayuno le habló a su madre de cierta amiga de nombre Laum.

Su madre extrañada le pregunto si era una compañera del cole. Pero no, según Cristina esta amiga estaba: -"En su cerebro".

A la vuelta del cole trajo un cómic que había hecho ella sobre su sueño. Antes de la cena me relató la historia que contaban los dibujos: Laum y Cristina luchan contra un monstruo horrible. Según su descripción el monstruo es digno de cualquier historia de terror: -"Cabeza de hombre, brazos de perro, cuerpo de abeja y piernas de gato." La lucha termina bien porque vencen las amigas.

Pero este no es el final del cómic, falta la sorpresa final, porque el monstruo resucita y se convierte en Ping, y es el novio de Laum.

Impresionado por la historia y por su imaginación, le enseñé un libro del gran Tintín, para enseñarle que un cómic podía ser más largo que una sola hoja y animarla a seguir con la historia. Pero  no tuve éxito, al parecer ya no había más historia que contar. Seguro que en el futuro su imaginación se vuelve a despertar y nos deleita con una  secuela (o incluso una precuela) de Laum y Cristina.

viernes, 24 de enero de 2014

Con tranquilidad y confianza

Todavía recuerdo la primera herida que se hizo Cristina porque fue una manera bastante repentina de enterarnos de su terror a verse sangrar.

Siempre ha sido bastante ágil y aunque no paraba de correr casi nunca tropezaba ni caía. Pero un día -en pleno verano- se cayó  y se hizo una herida bastante fea en el codo. Tuvimos que volver a casa corriendo porque lloraba a grandes voces y sin consuelo posible. Le daba miedo mirarse la herida pero tampoco podía evitar mirarla.

Ya en casa encontró un jersey de manga larga y con capucha, se lo puso y las mangas ocultaron la herida con lo que se calmó de inmediato. Pero el jersey se lo había puesto al revés y la capucha le caía delante de su cara.

Pese a nuestros intentos no fuimos capaces de convencerla para darle la vuelta al jersey ni siquiera pudimos curarle. Durante tres o cuatro días tuvo puesta así la prenda, dentro de casa, porque con esas pintas no podía ir a la calle. Finalmente, una noche, mi mujer pudo quitarle el jersey y comprobar el estado de la herida que ya iba curando.

Creo que toda la situación nos asustó un poco, porque no esperábamos semejante reacción. Tiempo después, cuando Cristina maduró un poco más y nosotros aprendimos otro poco, todos vimos que con confianza y tranquilidad muchas cosas se curaban con una simple tirita.

viernes, 10 de enero de 2014

Alegría recuperada


A Cristina le gusta mucho escuchar música, no tiene muy claro su estilo porque sus gustos van  desde Miliki hasta Lady Gaga, pasando por Gloria Gaynor o Hanna Montana, antes de convertirse en Miley Cyrus.

Como es una chica prevenida tiene dos aparatos de este tipo -por si a uno de ellos le falla la batería- y los dos siempre deben estar dispuestos a utilizarse. Por eso el otro día cuando fui a darle las buenas noches me señaló uno de ellos y me dijo, un tanto compungida:  - "Papá, no funciona".

Sin mucha esperanza se lo cogí y me lo llevé para comprobar qué le ocurría y no paré de mirarlo por dentro y por fuera hasta encontrar lo que ocurría y solucionarlo.

Excesivamente orgulloso de mi éxito se lo devolví esperando su agradecimiento, por las justas le conseguí sacar un "gracias", da igual, porque le resolví su gran problema y  la alegría le volvió a desbordar.

domingo, 22 de diciembre de 2013

¡Feliz Navidad!

De nuevo es Navidad y de nuevo Cristina las felicita a todos los lectores de su blog con un vídeo que ha preparado su madre.




¡FELIZ NAVIDAD Y UN GRAN AÑO NUEVO PARA TODOS!